8/4/06

Crónicas Peruanas, III

3:30 pm, 31 de Julio.

En Cuzco (Cusco), es una ciudad muy pintoresca y más grande de lo que pensaba. Fue construida alrededor del siglo XII y ha permanecido habitada desde entonces (la más vieja del continente con ocupación permanente). Se encuentra a cerca de 4.000 msnm, así que sufrí los rigores del mal de altura (palpitaciones, mareo, dolor de cabeza), pero me recuperé pronto con la ayuda de un té de coca.

Esta es una ciudad bellísima donde todo el centro está construido sobre las bases de los edificios incas, que hacen parte de la arquitectura colonial. He caminado muchísimo, tomé algunas fotos de balcones súper elaborados, una de una puerta (en la catedral de Lima hice lo mismo), y otra del consulado alemán para Jan […].

Agosto 1, 10:40 a.m.

Ayer di vueltas por ahí, visité una iglesia jesuita en la Plaza de Armas (hay que pagar), y luego fuimos a otra que fue construida encima del templo mayor de los incas. Allí se presencia un espectáculo sorprendente, pues al interior del complejo religioso se conservan varios muros del edificio inca, hechos de piedra sólida verde oscura, y cada bloque encaja perfectamente en los otros, siendo todos de formas irregulares. Es evidente que los incas eran unos tallador es admirablemente sofisticados, y que esa perfección de su técnica, junto a lo grandioso de sus monumentos son lo que confluye para que los místicos junten asombro y al lado de los pseudocientíficos le endilguen la autoría de estas obras a los extraterrestres.

Museo de Arte Precolombino

Anoche cenamos en el restaurante del MAP (Museo de Arte Precolombino). El museo, como todo acá, es una casa colonial de patio central construida sobre una Kancha (casa) inca, y también se ven los cimientos. El lugar me gustó mucho pues es lo más sofisticado que he visto como combinación de nueva y vieja museología. La sobriedad del lugar dejo por fuera las aplicaciones didácticas e interactivas, pero el guión es muy bueno: pocas piezas, textos cortos y claros, vitrinas perfectamente iluminadas, salas limpias de adornos y mamarrachos… lo que hay expuesto es suficiente, ya que uno recorre el lugar en unos 45 minutos (detenidamente) y no tiene tiempo de aburrirse.

Ahora bien, se le podría imputar una desviación de fondo al presentar como “arte” las piezas de la cultura material de civilizaciones que desconocían ese concepto, absolutamente occidental, pero esa es una discusión especializada sin mucho interés para los legos.

El asunto es que ese museo merece toda mi indulgencia arqueológica porque cumple su misión divulgatoria acerca del esplendor de esas culturas dominadas por los españoles o desparecidas antes de su llegada (aunque éstas no hayan sido solo esplendor). El restaurante es otra muestra de esa muy inteligente organización del museo. Funciona en un rectángulo de cristal con pisos de madera ordinaria (de hecho no es madera sino aglomerado del de las cajas de embalar maquinaria o cosas grandes), y ofrece un menú relativamente sofisticado que incluye comida local y del resto del mundo. Como funciona a la noche, las salas del museo permanecen abiertas, de modo que antes o después de cenar uno puede recorrerlas. Eso me pareció maravilloso pues estoy seguro que en muchos casos el restaurante atrae gente al museo, que se beneficia de el y permanece abierto hasta las 10 p.m.

Un museo opuesto a aquél es el Inka, típico viejo museo con miles de piezas –“exhibir mucho y no mostrar nada”, dicen los museólogos-, textos largos y técnicos, vidrieras oscuras o cargadas… no vale la pena visitarlo, lo hicimos esta mañana habiendo pagado 10 soles (3 dólares y medio) y fue muy aburrido.

5:00 p.m.

Esta tarde fuimos a Sacsaywamán, guiados por Emilio, un mesero del restaurante “La Retama” (Plaza de Armas) que escuchó que queríamos ir y se ofreció a llevarnos, pues estudia para guía. Es un lugar muy bello, un anticipi de Machu Picchu, me parece. La entrada costaba 40 soles pero Emilio nos hizo entrar gratis por un lado. Es un complejo que en centro tiene una plaza (Pampa, en quechua), a un lado terrazas de cultivo, y al otro edificios de muros altos de típica construcción inca (estos bloques perfectamente encajados) que según la gente del lugar tenían fines militares. A los alrededores del complejo se continúa excavando, como en Huaca Pucllana (la pirámide pre-inca de Lima). Supongo que en unos 10 años el lugar va a ser más impresionante que ahora.

Sacsaywamán se encuentra a unos 2 km de Cuzco, y se va en taxi por 5 0 7 soles.

Sobre la comida: he probado llama, alpaca y cuy, y las tres carnes me gustaron mucho. Entiendo que el consumo de cuy no esté extendido por la impresión que le puede causar a alguien quisquilloso el hecho de comerse un roedor tan parecido a los ratones, lo que no me explico es por qué pasa lo mismo con las otras dos, pues son animales menos impresionantes que los cuyes, y por lo que por acá se dice, su carne no favorece los problemas de colesterol. Estando en Lima me comí un sándwich en un puesto callejero (los famosos carritos sangucheros de la Señorita Laura) , y quedé encantado por la manera en la que estaba preparada la carne (de cerdo), aunque tuve un lío porque lo pedí con poco ají y a pesar de eso tenía la boca hecha fuego como 15 minutos después de haber terminado, y no se me pasaba con nada… Bajé el sándwich con chicha morada, una bebida clara y fresca hecha de maíz morado en infusión que quería probar hace mucho pues de niño la vi por TV. También vi que en Lima venden una bebida que se llama Champús, como la que se toma en el Valle del Cauca, en Colombia, pero no tomé pues gustándome tanto la que hay en el Valle me emocione cuando vi que vendían y me decepcionó notar que era caliente (la de Colombia es fresca), como una sopa.

Me ha sorprendido mucho lo barata que es la comida en Cuzco. Se puede almorzar en un restaurante popular de los que usan los locales por 1.50 soles (medio dólar), pero no lo he intentado, pues teniendo pocos días y mucho qué hacer, n o quisiera exponer los animales que me habitan al ataque de la biota gastronómica local y sus posibles con secuencias.

Mañana sale el tren para Machu Picchu a las 7 de la mañana.

No comments:

archīvum

StatCounter