Terminó mi primer semestre de docencia, una actividad que resultó más placentera y demandante de tiempo de lo que calculaba. Aunque no existen aún datos oficiales, el ánimo de quienes tomaron los cursos que dicté este semestre da la impresión de que las cosas salieron bien.
Cumplí 4 meses después de haber regresado a Colombia, y aunque sigo desajustado, extrañando Buenos Aires, eso también ha salido bien. No dejo de padecer los rigores de una ciudad chica donde la única librería que había se quemó un mes antes de mi regreso, pero ninguno de esos rigores es mal de morir. Por otra parte, la estadía tiene el aliciente de hacer parte de una empresa compartida con Jan, y eso basta por ahora.
Lentamente hago maletas para despegar nuevamente, esta vez por tres semanas: me esperan vacaciones y clases en Israel, una zona del mundo que estoy ansioso por conocer.
Entretanto, termino de corregir las galeras de AJI!, la empresa en la que sin darme cuenta me fui metiendo y que va tomando vida propia con una velocidad que Leo (mi compañero de aventura) y yo no habíamos previsto. La revi sale en algo así como una semana en Buenos Aires, y en unas tres semanas en Colombia.
La tesis, bien, ahi va. Quedando lista párrafo a párrafo.
12/8/08
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
1 comment:
Hola peluche. Mucha merde con todos tus proyectos y que disfrutes tus viajes. Yo me voy a la costa otra vez.
Me alegra sentirte bien.
Un abrazo.
Post a Comment