El asunto es que me tomé el breve trabajo de contrastar mediante el sistema de búsqueda de imágenes de Google, algunas fotos de un juego de 7 imágenes publicadas como estatus de Facebook de alguien que desconozco, pero que fueron compartidas por una conocida mía. A manera de indicación del espectro de difusión de es fotos, tengo que decir que al momento en el que escribo esta entrada ese "Estado" con su correspondiente juego de 7 fotos había sido compartido 1402 veces.
El juego de 7 fotos incluye: 4 fotos de niños muertos supuestamente bajo el bombardeo actual del Estado de Israel sobre Gaza, 1 de una explosión tomada a la distancia, 1 de una serie de mapas de Israel-Palestina que muestra el avance del control de Israel sobre el territorio que hasta 1947 era la colonia británica de Palestina, y una de un botón que llama al boicot de los productos israelíes. La asociación con el bombardeo actual no está declarada pero es suficientemente inequívoca: aparecen ilustrando un llamado a parar el bombardeo actual, y dado que no se indica que las imágenes no tienen que ver con él, se sobreentiende que son imágenes de actualidad. En el caso de las dos fotos de niños muertos que aparecen al lado derecho de la imagen no encontré más coincidencias en internet que las que indican que son imágenes de esas que hoy se llama "virales": aparecen reproducidas en cientos de cuentas de Twitter de distintos países. Pero dos de ellas resultaron ser falsas. La de la madre abrazando a su hijo agonizante apareció publicada en 2008 como ilustración de un artículo de Gabriele Zamparini sobre la guerra de Irak. La del hombre sacando al niño de las ruinas fue publicada en 2012 por la revista Time, con motivo de otro bombardeo del Estado de Israel sobre Gaza.
Al espectáculo lamentable de la exposición de fotografías de personas muertas o heridas de manera horrenda, que no toma en consideración el derecho que tiene cualquiera a que su cadaver destrozado o el de su hijo no sean convertidos en objeto de exhibición morbosa, en este caso se suma un vergonzoso acto de oportunismo y falsificación. Conscientes de que el internauta medio tiene el dedo de hacer "click" más rápido que el pensamiento, y difunde todo tipo de contenidos sin antes asegurarse de su veracidad, los que ponen a circular esas imágenes horrendas provenientes de otros conflictos como si fueran del conflicto actual entre Hamas y el Estado de Israel al mismo tiempo hacen varias cosas reprobables:
1. Mercadean con la imagen de víctimas convertidas por ellos en simples medios para conmover mediante el horror.¿No le pasan en la realidad del bombardeo cruzado entre el Estado de Israel y Hamas suficientes cosas horribles a los que quedan en medio y sufren las consecuencias, como para tener que importar imágenes de otros conflictos y mentir diciendo que esas imágenes falsas reflejan los crímenes del sionismo? Al paso que van un día van a poner una foto de la máscara dorada de Tut-Ank-Amon diciendo que así lucía Yasser Arafat cuando era joven. Si fuera cierto que el Estado de Israel se propone exterminar hasta al último palestino, y si en ese caso su supervivencia dependiera de aliados como la gente que hace esas campañas por internet, el pueblo palestino podría sentarse a contar los minutos que le quedan sobre la faz de la tierra.
2. Abusan de esas víctimas ocultando las verdaderas condiciones en las que sufrieron las peores violencias, y convirtiéndolas en meros pedazos de carne, en "ilustraciones": seres abstractos sin historia, cuyos victimarios reales quedan escondidos.
3. Difunden imágenes que aunque quizá muestran cosas parecidas a las que suceden hoy en Gaza no por eso son menos falsas como ilustraciones de ese desastre en el que no fueron tomadas.
4. Se aprovechan de la superficialidad de la gente que distribuye cualquier cosa que circule en la red convencida de que Facebook sirve para cambiar el mundo.
5. Insultan la inteligencia de los demás, mostrando cómo están seguros de poder engañar sin mayor esfuerzo que el que supone sacar una imagen de contexto.
Lo que hace gente como el compilador de la serie de imágenes a la que acá me refiero es USAR la muerte de miles de niños en distintos conflictos para mover a la solidaridad con apenas uno de los varios pueblos de la región que sufren los peores horrores en estos tiempos. Y luego, cuando cambie la moda, usarán esas mismas fotos para volver a conmover a los internautas desmemoriados, quienes volverán a agitar las redes en electrónica solidaridad con las víctimas que en ese momento pasen por sus 15 minutos de fama. ¿Y qué importa que el muerto sea un sirio víctima de Al-Assad o los Yihadistas, un iraquí víctima de las tropas estadounidenses o un egipcio víctima de Mubarak? Al fin y al cabo "todos los árabes son iguales". Ese abuso de las imágenes de los muertos no solo viola su derecho a la dignidad y a no ser convertidos en figuras horribles de exposición, sino que detrás de la supuesta solidaridad con los palestinos se esconde la más inmoral de las insolidaridades con esas víctimas de otras guerras que quedan borradas de la historia cuando los progres las convierten en "falsos palestinos". ¿A quién le gustaría que además de que se exhibe internacionalmente el cadaver de su hijo destrozado, se oculte quién lo mató y se diga que ese niño muerto vivía en otro país, y fue asesinado por alguien que quizá es culpable de muchas cosas, pero no de haberlo matado a él? Ya lo dijo Susan Sontag en "Ante el dolor de los demás":
“Para los que están seguros de que lo correcto está de un lado, la opresión y la injusticia del otro, y de que la guerra debe seguir, lo que importa precisamente es quién muere y a manos de quién. Para un judío israelí, la fotografía de un niño destrozado en el atentado de la pizzería Sbarro en el centro de Jerusalén, es en primer lugar la fotografía de un niño judío que ha sido asesinado por un kamikaze palestino. Para un palestino, la fotografía de un niño destrozado por la bala de un
tanque en Gaza es sobre todo la fotografía de un niño palestino que ha sido asesinado por la artillería israelí. Para los militantes la identidad lo es todo. Y todas las fotografías esperan su explicación o falsificación según el pie. Durante los combates entre serbios y croatas al comienzo de las recientes guerras balcánicas, las mismas fotografías de niños muertos en el bombardeo de un poblado pasaron de mano en mano tanto en las reuniones propagandísticas serbias como en las croatas. Altérese el pie y la muerte de los niños puede usarse una y otra vez.”
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