8/29/16

Tu eres la tristeza de mis ojos, que lloran en silencio por tu amor...

Durante décadas las masas de gran parte de Latinoamérica se han enamorado y despechado con los versos de Juan Gabriel. Los sectores populares con orgullo, la clase media a media voz o hasta en secreto, y donde hay ricos que salieron de pobres, a los gritos.
Justamente ayer, mientras regresábamos de una vuelta de esas de tarde de domingo, hablaba con Jan de las letras fantásticas de Juan Gabriel y de la admiración que me produce el hecho de que se haya hecho un espacio como poeta, como cantante y sobretodo como loca en una sociedad tan homófoba como la mexicana primero, y como la latinoamericana después. Y entre un comentario y otro yo cantaba "Querida" a grito pelado y con mil mariconerías como corresponde, dichoso de la vida y seguro de que había Juan Gabriel para rato. Apenas unas horas después supe que me había equivocado.
Para mí Juan Gabriel no ocupa el lugar del inspirador de amores y despechos, sino el del héroe cultural. Pero ocupa también otro quizá más importante. Y es que cada vez que algún amigo atrapado en una relación sin salida me cuenta sus desamores intento aconsejarlo recordándole que: "como ya lo dijo el gran filósofo mexicano Juan Gabriel, no cabe duda que es verdad que la costumbre es más fuerte que el amor." Con frecuencia esas palabras nos han sacado a ellos y a mí del drama de la crisis en cuestión, y nos han hecho reír sin cuestionar la verdad inapelable que hay en ellas.
México nos ha dado a los latinoamericanos muchas alegrías, y también muchas ocasiones para estar de duelo.
El día de hoy en muchos lugares de la Latinoamérica extensa que también habita otros continentes las amas de casa, los choferes, las empleadas domésticas, los mariachis, los científicos de todos los géneros, los charros, narcos, albañiles, alcaldes y alcaldesas de pueblo, dueños y dueñas de cantinas, prostitutas y prostitutos, machos y maricones, doncellas y camioneras, y todos los demás que conformamos la legión que conoce y ha cantado alguno de sus versos, con seguridad cantaremos en algún momento:


"Como quisiera que tu vivieras, que tus ojitos jamás se hubieran cerrado nunca y estar mirándolos. Amor eterno e inolvidable..."


https://youtu.be/cOwjgzI25HE?t=2m14s

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