11/24/07

confesiones irrelevantes

Vivo solo en un departamento de tres ambientes (dos habitaciones y living: tardé dos años en aprender a clasificar departamentos por número de ambientes, supongo que eso habla mal de mi inteligencia).

Hace unos meses me dio por tener plantas: compré crisantemos y una begonia, luego tres amapolas que planté en una maceta rectangular, también dos de flores moradas chicas que soportan bien el sol, cuyo nombre desconozco; encontré albahaca en la verdulería y la sembré en lugar de comérmela como siempre, ahora tengo tres plantitas cuyos progresos sigo a diario; una amiga renovó su balcón y me regaló un aloe macho y una maceta grande en la que una planta anónima achaparrada que parece un árbol y tiene hojas vidriosas y redondas convive con un malvón.

Estoy juntando amapolas secas para ver si quedan bien en té o usadas como especia.

Me gusta mirar la luna.

En el estudio de mi casa hay una cama de una plaza que debería funcionar como sillón pero vivo posponiendo comprar almohadones. Duermo ahí ocasionalmente, en especial cuando me pesa la separación de Jan. En realidad donde duermo ocasionalmente es en la cama doble de la habitación.

Las señoras y las chicas de Buenos Aires suelen asociar mi acento a las telenovelas, los hombres al fútbol. Muchos piensan que todo Colombia tiene clima de playa.

A veces lleno la bañera. Entonces debo esforzarme mucho para encontrar la temperatura justa al balancear el agua fría y caliente. Cuando estoy en el agua siempre pienso en las películas donde la gente se mata ahogándose a propósito. No creo que sea posible. Me pregunto si sucedería en caso de que uno se quede dormido.

Me gusta ir al cine solo.

Mucha gente hace ejercicio para bajar de peso. Yo soy de esa minoría que adelgaza si no se ejercita.

Soy buen cocinero. Disfruto cocinar para la gente con la que simpatizo. No tengo problemas con hacerlo a la madrugada si a esa hora me da hambre. Hoy vine de cine y empecé a la 1: arroz blanco con coco y romero, pollo con salsa de hongos de pino y un poco de té earl gray, y ensalada de pepino con zanahoria. Agua para pasar. Nunca había preparado las dos primeras cosas, que quedaron deliciosas. Descubrí que la bergamota del earl gray es un muy bien ingrediente. Cocino con la nariz, casi nunca pruebo nada hasta el final. No es que me lo proponga pero así sucede.

Algo similar me pasa con la gente y los lugares, de distintas maneras. Recuerdo perfectamente el olor de Kirpalamar en las tardes soleadas, y a veces en el verano porteño la brisa lo evoca pero no sé de qué depende. El ahumador del abuelo los días que extraía miel o hacía algo con las colmenas. La línea A del subte de Buenos Aires. La boca de Jan.

1 comment:

Christ said...

Como se hace el arroz con coco?

archīvum

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